CON LA BOCA LLENA

Botones compactos centrados
CRÓNICAS DE COPA Y TENEDOR
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A PRIMERA BOCA
ENTRE PUCHEROS
BOCADOS CON HISTORIA
CATA A CIEGAS
REFLEXIONES SIN RECETA

Historias, antojos y opiniones servidas al punto

Aquí no hay postureo gastronómico ni estrellas Michelin colgadas en la pared. Aquí se come. Se saborea. Y, sobre todo, se habla. A veces demasiado. A veces con la boca llena.

Soy Guillermo Hermida: escritor, narrador, curioso y crítico sin corbata.

Este blog nace de una idea simple: me encanta comer y contarlo.

Con la boca llena es un rincón donde cada plato es una excusa para narrar algo: un bar perdido con alma, un postre que te salva un mal día, una croqueta que te reconcilia con el mundo… o no.

Aquí encontrarás: Crónicas de lugares donde comer es una experiencia, buena o no tanto. Reflexiones sin receta, aliñadas con humor, ironía y pan. Anécdotas con sabor, que empiezan en el paladar y acaban en el recuerdo.

Este blog forma parte de mi web personal porque todo lo que cuento —sea desde un atril o desde una mesa con migas— sale del mismo lugar: de las ganas de mirar el mundo y contarlo con autenticidad.

Así que ponte cómodo. Aquí se come bien. Aquí se ríe. Aquí se piensa.

Y sí: aquí se habla con la boca llena

Como ya sabéis, he estado unos días en Asturias, tierra de montes, vacas, mar y sobre todo... de mesa bien puesta. Y claro, uno que es devoto del buen yantar, no podía dejar pasar la oportunidad de calarse unas botas entre sidras, chorizos, carnes guisadas y postres que parecen besosLeer más »
He estado unos días por Asturias. Y claro, uno que es amante de la buena mesa —de la buena buena mesa, con doble adjetivo y tenedor afilado— no puede pisar esta tierra sin dejarse llevar por sus mesas, sus pucheros y sus brasas. Así que durante esta pequeña escapada meLeer más »
Hay recomendaciones que valen más que cualquier guía gastronómica. Esta me la dio un taxista, con la seguridad de quien habla de lo que ama: “Vete a Coslada, a la Pizzería Cristian. No te vas a arrepentir”. Treinta kilómetros después, entendí que no exageraba. El local está en Av. deLeer más »
Las cadenas de comida tienen algo de parque de atracciones: no esperas arte, pero sí diversión. Y ojo, algunas lo consiguen. No estoy en contra. Cumplen su función: llenar la tripa, charlar con amigos, salir rodando pero contento. Ahora bien, lo de anoche fue otro cantar. O más bien otroLeer más »
Hay algo muy español en eso de probar lo ajeno con curiosidad de domingo. Somos un país de cuchara, de pan y tomate, de puchero lento, pero también cada vez más un país que se sienta a la mesa con ganas de entender qué se cuece en otras cocinas. YLeer más »